sábado, 12 de febrero de 2011

un minuto

en este momento, escondido en un minuto de mi vida la lluvia cae desesperadamente sobre el techo de la casa cabaña prestada por unos campesinos, que durante el verano se van a vivir a la despensa para ganar unos pesos, mi hermana habla muy rápido y fuerte por teléfono con su enamorado, se ríe pero no entiendo qué le dice, la lluvia no deja espacio para otros sonidos, las leñas encendidas en la cocina rústica crujen y chisporrotean, mis padres duermen pasivamente después de un largo viaje desde el centro del país, mi hermana más pequeña me ofrece un guatero pero hace demasiado calor en esta acogedora cabaña para necesitarlo, y yo, como siempre, tecleando frente a esta pantalla.

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