los volantines que se aproximan
la sangre que vuelve a hervir
los corazones alegres en chicha
la china que vuelve a sonreír
son todos los rostros tuyos
quienes me hacen feliz
pero chita que rico el vino
que sacamos de nuestro jardín
cinco letras mi patria
donde chiquita nací
mar, bosque y montaña
en nuestro glorioso vivir.
miércoles, 28 de agosto de 2013
lunes, 19 de agosto de 2013
mucho peor
peor que el oleaje de la marea,
que el ir y venir de la noche, del día,
peor que la mudanza de los árboles,
la muerte de las flores,
y los cultivos;
peor que las tormentas y sus soles,
que el orgasmo provocado, surgido,
peor que el verano terminado,
las vacaciones
y sus cariños;
peor que el columpio empujado,
que el resbalín recorrido,
peor que las cartas enviadas,
las llamadas hechas
y los mensajes furtivos;
mucho peores son
tus sonrisas, tus cumplidos,
porque de tanto desearlos ya
de que sean míos,
que vivo en el desequilibrio
y me resigno al olvido.
que el ir y venir de la noche, del día,
peor que la mudanza de los árboles,
la muerte de las flores,
y los cultivos;
peor que las tormentas y sus soles,
que el orgasmo provocado, surgido,
peor que el verano terminado,
las vacaciones
y sus cariños;
peor que el columpio empujado,
que el resbalín recorrido,
peor que las cartas enviadas,
las llamadas hechas
y los mensajes furtivos;
mucho peores son
tus sonrisas, tus cumplidos,
porque de tanto desearlos ya
de que sean míos,
que vivo en el desequilibrio
y me resigno al olvido.
domingo, 4 de agosto de 2013
los pétalos sin rosas
tu eras el todo y casi más,
los horizontes perdidos en la mente,
los paisajes escondidos en las manos,
el paraíso secreto,
la aventura reprimida.
pero la realidad se vino a posar sobre nuestras cabezas,
como la muerte a los moribundos,
y los sueños, y las fantasías, y las ilusiones,
todo estrujado en un sin fin de gotas inútiles.
es esta esperanza cansada,
la que me remueve por las noches,
¿acaso no oyes el reproche
que aúlla mi alma desesperada?
los horizontes perdidos en la mente,
los paisajes escondidos en las manos,
el paraíso secreto,
la aventura reprimida.
pero la realidad se vino a posar sobre nuestras cabezas,
como la muerte a los moribundos,
y los sueños, y las fantasías, y las ilusiones,
todo estrujado en un sin fin de gotas inútiles.
es esta esperanza cansada,
la que me remueve por las noches,
¿acaso no oyes el reproche
que aúlla mi alma desesperada?
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