cada día el cuento cambia de color, las historias se intercambian y las ganas de desvanecen, las intenciones se esconden tras silencios incómodos, las calles se marchitan con las ruedas al girar, y solo quedo yo, en medio de las mentiras sin decir y los sentimientos sin proclamar, porque todo se vuelve mundano, y nada tiene un sentido especial o tierno o amoroso, todo se queda sin responder.
la incertidumbre de que algo horrible está por suceder me encuentra en cada esquina y vuelve a mi mente como viento en la mariposa. se cuela en los huesos, te enfría por dentro, se adhiere al alma y las ganas, frío.
ya me da culpa hablar de lo que sentimos, porque cómo esto no se volvió algo natural, de conversarnos sobre nosotros envueltos en las sábanas, ahora son preguntas forzadas, pausas largas, respuestas a medias.
mientras no choquen los mundos, todo seguirá igual.
amanda elisa