martes, 18 de junio de 2013

la fallecida


hace tiempo que no lloraba en la mañana durante el desayuno, mejor dicho, hace cuatro años que no lloraba en la mañana. fue un sueño que tuve, un sueño con ella. su rostro, pálido e iluminado, sus labios quebrados por la cicatriz que se hizo de niña, su ceño fruncido.
estábamos peleando, no recuerdo bien por qué, pero los gritos de ambos era inmenso. me lanzó un cojín y un jarro, el cual fue a dar a la puerta del clóset.
todo era –y no– como antes. los olores y colores confundían pero se sentían tan reales.
tuve que detener el auto, prendí el intermitente. las manos me temblaban. aún la escuchaba gritar: «¡pelotudo, soy real, ¿acaso no lo ves?!»
respiré hondo, como me había enseñado la psicóloga. creí que ya la había podido superar, que estos sueños no volverían a ocurrir, ¿habrá sido el pie de limón que cocinó mi madre el fin de samana? a ella le encantaban los pies de limón.

martes, 11 de junio de 2013

un fragmento de la vida


las manos escarchadas, el pecho hundido, los minutos resbalan, se acumulan y nos sentamos escondidos de nuestros propios rostros sin sentidos, con culpa, con odio, con todo menos esto que se hace tan agradable y calentito de sentir.
los ir y venir de las negativas que no existen, que ofenden, que ilusionan, como las olas del mar que no prometen nada más que seguir con su menear constante, entendible, calculable.
la danza de los muertos, esta prosa sin sentido, el tacto de mis dedos al teclado, a la micro, al pasto, a las sábanas, al pelo. un espacio de silencio y frialdad, un invierno más largo de lo normal, por una primavera que nos hará florecer, nos hará crecer, nos hará amar.

sábado, 8 de junio de 2013

propuesta

se nos escapa el querer, como un secreto que no debió ser dicho, con el miedo al daño, a la vulnerabilidad de no ser correspondido, de no ser correcto. son las intenciones precisas en el momento equivocado, pero, si no se quiere progresar, ¿qué importa mejorar? ¿da lo mismo hablar?
ni buenos ni malos, son solo recuerdos cargados de flores amarillas y libretas por usar.
aceptar, triste y realista, el futuro próximo, la relación otorgada, el amor que no calza y que inunda sin piedad.

tantos lunares perdidos en mi piel, tantos soles tibios acariciándome, tanta locura con el simple recuerdo, tantas sonrisas esperando a ser descubiertas.