no tengo nada nuevo que crear ni mirar, me quedo sin luz en la frente y con la mirada en nada, veo el futuro con los mismo ojos que años atrás no se atrevía observar lo que vendría.
me quedo al lado del camino, sin siquiera la sombra de mi cuerpo, con las maletas hechas y sin rumbo que seguir, la ropa se deshilacha y nace pasto a mi alrededor.
cada vez pienso más en nada, cada vez siento que nada vale tanto la pena como estar viva y de pie, ya no hay razón para enfrentar lo que venga, ni para no hacerlo; y sencillamente me quiero dejar llevar por el agua, la corriente, dejar de oír mi entorno y dejarme ser, solamente ser un cuerpo flotando en el río sin nada que temer ni nada que desear.
silenciosa junto a las rocas me acuesto a sentir cómo la vida continua su curso, los árboles crujen con el aire, el musgo crece junto al agua y los insectos se mueven con la tierra.
sentir la vida nacer, moverse, continuar, caminar, crujir, volar.
el sol calentándome la piel.
nada más.
amanda elisa