Palabras que chorrean de mis labios
formando con la saliva
una mezcla que se escurre por mi cuerpo
y trato de detenerlas
de cerrar mi boca
dejar de gritar así.
Y todo se vuelve negro
un gran manto de seda
cayendo del cielo
mojado con las lágrimas
de mil mujeres lastimadas de mil sombras perforadas Me tomas de la muñeca
y la ironía se posa en nuestras cabezas
¿Eres tú quien debería forzar
lo que nunca se te dio?
Bajo ése sol delatador, la sangre se secará sobre su piel.