domingo, 28 de noviembre de 2010

algo de qué no hablar

poder juntar todos ésos pedacitos tirados, hacer un cerrito de basura y arrojarlos al pasto. nada más.
cómo mezclo esto? que me viene tan a flor de piel, tan natural y sincero, tan repetido y poco oído, con diseñar, algo sumamente aprendido, que va de la mano al gusto, apreciación y aprendizaje, algo común y quizás vulgar.
quisiera escapar mil veces y crear odiseas en el mar, poder sentir historias que a veces quedaron mal, tener pena y poder llorar, ser inmensamente feliz por un beso o un abrazo, sentir los extremos de la dualidad interna perceptiva tuya, mía, de otros, algunos.
volver a leerte, entre líneas o tan nítido como tu olor a agua caliente, tan confuso e idiota, tan lejano y misterioso, ésos ojos escondidos, la sonrisa nueva y entretenida, con tanto que contar, y mucho más por esconder.
y la veo revolcarse en mi colchón, suave, tierna, llena por todos lados, hermosa a más no poder, y es porque te quiero, porque la quiero.
me escapo menos de lo que quisiera, tiempo libre, dormirse en el patio, en la plaza, en el bosque, dormir.
a veces la sangre es menos que una unión, se vuelve fría y lejana, puntiaguda, con comentarios hirientes y ganas de no verte más, la duda del odio o del amor, porque ¿cómo no amarla? ¿eso se puede?
unos cuantos puntos contados, hablados, comentados y chuchados de mi vida, hoy.


amanda elisa

lunes, 15 de noviembre de 2010

domingo, 7 de noviembre de 2010

#cuandomemuera

quiero que me incineren
una misa enorme (ojala vayan varias personas que tengan buenos recuerdos de mi)
si mis amigos cercanos quieren, que canten en el coro de la misa, y que no solo sean canciones religiosas
que la mane (si quiere) busque un poema muy lindo (como siempre lo hace)
que en la parte de dar la paz, no sea un momento incómodo de saludar a todos, si no alguien se pica; mejor un saludo de la paz en conjunto, se toman de las manos y se dan la paz todos de una
que la misa la haga un sacerdote que no me caiga mal y que hable bien el español
que el libro de memoria (el que ponen en la entrada de la iglesia para escribir) le hagan una fotocopia mis cercanos (si desean) y la entierren conmigo
que den en la entrada una flor o una vela, para la alegría más que la tristeza
que la foto que pongan de mi sea una linda y otra "tonteando"
que el día de la misa no esté lloviendo ni haga un calor insoportable (bueno, puede no ser así, demasiado quisquillosa la petición quizás)
que inviten a todos mis ex, jajaja (por fin se murió la bruja)
ya, no se me ocurren más cosas, pero si me muero, que hagan eso :)


amanda elisa

martes, 2 de noviembre de 2010

mis ideas

un poco de más

en el momento que me consideraba más enamorada, viene éste otro a hueviar y ponerse delante mío como si fuera una marioneta sexy, y pucha que me da rabia su cuerpo, pucha pucha pucha, PUTA!
dejarse llevar por tiempos pasados es de lo más peligroso que me ha tocado vivir últimamente, recordar es terrible, soñar, pensar, y la gota que rebalsa ése vaso: extrañar. porque yo no extraño generalmente, solo las cosas que más me importaban, más me marcaron, y como una huella de agua quedaste en mi piel, en mi memoria, en unos besos ya muy viejos.
volverse otra para aparentar, crecer y cambiar, para sostenerse de nuevo en estos pies cansados, tristes, algo deprimidos, que duermen mucho y ya no sueñan tanto, que hablan cada vez menos, y sienten mil cosas diferentes y nuevas, quizás no mejores.
volverse infinita, eterna, estúpida, inconsciente, memorable, distraída, retraída, dulce, por probar otro vaso más, por sentir otra cosquilla más, ni saber dónde estás, ahí está el punto: no querer saber donde chucha estás.
porque así todo se vuelve más lento y suave, todo se olvida, todo se enreda, se siente mil veces más fuerte una caricia o un golpe, mil sensaciones MÁS.
bueno, me desquito de la vida, la mejor forma posible, la sonrisa grabada en el rostro, los dientes blancos y los ojos bien abiertos, que nadie me vaya a pegar.
adiós.



amanda elisa