martes, 2 de noviembre de 2010

un poco de más

en el momento que me consideraba más enamorada, viene éste otro a hueviar y ponerse delante mío como si fuera una marioneta sexy, y pucha que me da rabia su cuerpo, pucha pucha pucha, PUTA!
dejarse llevar por tiempos pasados es de lo más peligroso que me ha tocado vivir últimamente, recordar es terrible, soñar, pensar, y la gota que rebalsa ése vaso: extrañar. porque yo no extraño generalmente, solo las cosas que más me importaban, más me marcaron, y como una huella de agua quedaste en mi piel, en mi memoria, en unos besos ya muy viejos.
volverse otra para aparentar, crecer y cambiar, para sostenerse de nuevo en estos pies cansados, tristes, algo deprimidos, que duermen mucho y ya no sueñan tanto, que hablan cada vez menos, y sienten mil cosas diferentes y nuevas, quizás no mejores.
volverse infinita, eterna, estúpida, inconsciente, memorable, distraída, retraída, dulce, por probar otro vaso más, por sentir otra cosquilla más, ni saber dónde estás, ahí está el punto: no querer saber donde chucha estás.
porque así todo se vuelve más lento y suave, todo se olvida, todo se enreda, se siente mil veces más fuerte una caricia o un golpe, mil sensaciones MÁS.
bueno, me desquito de la vida, la mejor forma posible, la sonrisa grabada en el rostro, los dientes blancos y los ojos bien abiertos, que nadie me vaya a pegar.
adiós.



amanda elisa

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