me apago con el sol enfurecido,
me distraigo con las luces del semáforo,
vomito con las banalidades físicas mundanas,
escarbo un poco más en tus oídos, en tus párpados, en tu mente, y me encuentro con unos libros con polvo y dos dados sin jugar.
y si me caigo me rompo entera, me tiritan los huesos y las ganas, me abrazas con tan pocas ganas percibidas en mis sensibilidades, y te hago más feliz que nunca, con mis caras divertidas, con mis chistes fomes, besos forzados e insinuaciones fallidas. aún no entiendo por qué. nada de todo esto.
te extraño, pero vuelves diferente, y ya ni me quieres hablar, no quieres recordar todo lo bonito que pasó, ni las palabras astutas, ni las anécdotas divertidas, todo te recuerda al adiós y la mierda que atrajo ésta decepción.
sueño, tanto sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario