no quiero más de ésas caricias que de cariño puro lo tenía muy bruto, pero las palabras, tan suaves, tiernas, maduras, son ellas las que me daban el amor y la sensualidad del todo; de todo lo que pasó, son el mejor recuerdo, el más vivo, el más feliz, y nunca podré dejarlas atrás, son mi tesoro del tiempo, son mis rosas secas conservando su hermosura natural y su vejez al mismo tiempo.
amanda elisa
No hay comentarios:
Publicar un comentario