el niño de las mil caras,
que se disfraza y se desnuda,
los espejos lo saludan,
le dan los buenos días.
nunca se queda quieto,
con sus manos tocando la luna,
aunque ya nunca se reuna,
se consume por completo.
mejor besarlo a lo lejos,
entre tanta hoja caída,
antes de que esta herida,
invada mis restos añejos.
pie de post: soy mala escribiendo así, pero es bueno explorar. gracias violeta.
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