te quiero hablar te quiero hablar te quiero hablar te quiero hablar te quiero hablar.
pero al final es como alcohólicos anónimos, la fuerza de voluntad debe superar la soledad y ebriedad – me fumaría un caño –, y desearía que algo trágico me suceda para tener que entablar conversación contigo – no como el hecho de que a nuestro auto se le quebró el radiador y estamos prendiendo velitas para que solo tengan que parcharlo y no esperar como dos semanas para que traigan otro del país natal.
al final del día me conozco un poco más a mi misma. no quiero causar daño. mi gran debilidad y potencial, debo conocerlo más, definir sus límites, sus beneficios y maleficios, entenderlo. pero sí lo entiendo, me gustaría que fuera aún más fácil y feliz, tan cómodo y natural que no me pudiese causar daño, pero sé que es tan sencillo seguir por ése camino, y nuevamente: no quiero causar daño, ni a ti, ni a mi, ni a nadie. y por acá es la única forma de expresarlo – y estar en boli un poquito, porque pucha que me cuesta esta hueá –. un pequeño engaño a la realidad y el deseo.
por mi dormiría un montón, pero mejor confundir la memoria en una(s) copa(s) de champaña rosé.
buenas noches.
1 comentario:
déjate
Publicar un comentario