la piel se humedece, se humecta, y tus pestañas se bañan, se balancean en el vaivén del abrir y cerrar de ojos.
te abrazo con fuerza, como si de eso dependiera que nuestras almas no se nos escaparan del cuerpo, porque yo te sostengo, porque tú me sostienes.
atrapar unas florcitas para decorar el mantel, para animar al mar y detenerlo, congelarlo con un abrazo, hasta la próxima tormenta, hasta las próximas pestañas.
amanda elisa
No hay comentarios:
Publicar un comentario