roza mis orejas
y escucho su llanto apagado,
un gemido apenas perceptible.
Me hace sentir la soledad en la piel,
una tranquilidad ante mis ojos
que me ahoga,
el aire se me escapa.
La última hoja es arrancada de la rama
El último rayo se apaga entre las nubes
El cielo se ennegrece:
me quiere gritar.
amanda elisa
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